El poder de la visualización (parte 1)

Como se muestra en el siguiente video, se han realizado estudios que demuestran que el cerebro no distingue entre lo que vemos con nuestros ojos y lo que imaginamos en nuestra mente:


Para nuestro cerebro, un pensamiento puede ser tan real como una imagen que vemos con nuestros ojos. Este conocimiento puede ser muy poderoso.

Según Joe Dispenza, quien habla en el video, podemos aplicar la técnica del "ensayo mental", o también llamada visualización, cuando queremos familiarizarnos con una nueva experiencia que por no ser familiar puede causarnos miedo u otras emociones negativas.

Ensayar mentalmente la experiencia significa imaginarla en nuestra mente, y equivale a realizarla con nuestro cuerpo físico, ya que para el cerebro no hay diferencia entre una y otra.


Supongamos que la experiencia con la que querés familiarizarte es hablar en publico. Asumamos que nunca antes hablaste en público y siempre tuviste miedo de hacerlo.

Para esto podés ensayar en tu mente que das una conferencia frente a un público numeroso. Con esto tu mente va a familiarizarse con la experiencia, y cuando realmente lo hagas vas a sentir como si ya lo hubieras hecho antes.

Para que la experiencia sea más vívida, debe ensayarse con una imagen lo más real posible, y usando la mayor cantidad posible de sentidos.

Por ejemplo, podemos imaginar la sala donde vamos a hablar, pero también escuchar los sonidos del público e imaginar los aromas del salón.

Si nos tomamos unos minutos para hacerlo, y logramos concentrarnos en esa experiencia, se van a activar los mismos circuitos cerebrales que se activarían si estuviéramos realmente hablando en publico. Esto nos va a permitir vivir la experiencia en nuestra mente antes de que ocurra en el mundo externo.

Esto nos va a ayudar a sentirnos más cómodos, disminuir los miedos, y tener más confianza en que podemos hacerlo de manera exitosa.


Por otro lado, según Jack Canfield, la visualización es una gran ayuda para lograr tus objetivos dado que:

1. La visualización activa los poderes creativos del subconsciente
2. La visualización concentra la actividad del cerebro programando el sistema de activación reticular (SAR) para localizar los recursos disponibles que siempre han estado frente a vos pero no los percibías
3. La visualización hace que atraigas a las personas, los recursos y las oportunidades que necesitás para lograr tu meta.

La visualización también es aplicable en el proceso de aprender algo nuevo. Un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard descubrió que los estudiantes que visualizaban previamente las tareas las realizaban después con una precisión próxima al 100%, mientras que los estudiantes que no las visualizaban conseguían una precisión cercana al 55%.

Este principio aplica también en los deportes. Según el libro Los Principios del Éxito, Jack Nicklaus, un legendario golfista con más de 100 triunfos en competiciones y unas ganancias superiores a 5,7 millones de dólares en premios, dijo una vez: "Nunca he dado un golpe, ni siquiera para practicar, sin tener una imagen muy clara de un resultado claro y definido en mi cabeza. Es como una película en color. Primero veo donde quiero que acabe la bola, blanca y perfectamente definida sobre el verde de la hierba. Luego la escena cambia rápidamente y veo la bola yendo hacia allí: su desplazamiento, la trayectoria y la forma, incluso su comportamiento al tocar el suelo. Luego la imagen se funde y en la siguiente escena aparezco yo haciendo el swing necesario para convertir en realidad las imágenes que acabo de ver".

Te propongo entonces que hagas el siguiente ejercicio: Que dediques un momento cada día para visualizar el logro de tus objetivos, como si hoy en día ya los hubieras alcanzado. Esto va a preparar a tu mente para esperar este resultado, y va a poner a trabajar a tu cerebro en buscar maneras de conseguirlos.

También, cada vez que realices una nueva actividad te recomiendo dedicar previamente unos minutos a visualizar dicha actividad en tu mente, y de esta manera aumentar la precisión de la misma cuando realmente lo hagas.

Saludos
Martin

4 etapas y 2 sugerencias para adquirir una nueva habilidad


Aprender nuevas habilidades lleva tiempo y esfuerzo, pero es algo que vale la pena si aquello que queremos aprender nos ayuda a avanzar hacia nuestro propósito y a lograr nuestros objetivos.

Hoy quiero presentarte un modelo de aprendizaje que explica cómo se adquieren las habilidades y cuando podemos considerar que aprendimos algo. 

Se trata de un modelo de 4 etapas. Resulta fundamental transitar estas cuatro etapas para aprender algo, especialmente cuando se trata de aquellas habilidades que requieren incorporar nuevos hábitos.

Para explicarlo voy a comenzar usando un ejemplo. Supongamos que tu habilidad a aprender es a manejar un automóvil. 

Las etapas para el aprendizaje son las siguientes:

Paso 1: Incompetencia inconsciente

Estamos en la etapa de incompetencia inconsciente cuando no tenemos una habilidad determinada y ni siquiera somos conscientes de que no tenemos esa habilidad. En el caso de manejar un auto, si nunca en nuestra vida intentamos siquiera manejar un automóvil somos incompetentes inconscientes en esta habilidad. No sabemos manejar el auto y no sabemos que no sabemos hacerlo.

Paso 2: Incompetencia consciente

Siguiendo con el ejemplo, una vez que subimos al auto, probamos manejar y nos damos cuenta que no sabemos hacerlo, pasamos a la incompetencia consciente. No sabemos manejar pero ahora somos conscientes de que no sabemos. Ahora estamos en una posición mucho más favorable que la anterior dado que ahora podemos considerar aprender. Antes ni siquiera se nos pasaba por la cabeza.

Paso 3: Competencia consciente

Una vez que tomamos algunas clases de manejo, y logramos manejar estamos en la competencia consciente. Ya aprendimos las lecciones necesarias y podemos manejar un auto. Eso si, como es un conocimiento adquirido recientemente, nos cuesta mucho hacerlo. Podemos manejar pero debemos enfocar toda nuestra atención para poder hacerlo de manera correcta. Manejar el auto nos consume mucha energía porque tenemos que mantener casi todo el tiempo nuestra mente en eso. Cualquier distracción puede hacer que cometamos un error.

Paso 4: Competencia inconsciente

Una vez que practicamos y practicamos pasamos a la competencia inconsciente. En esta etapa adquirimos la habilidad de manejar a otro nivel. Ya no necesitamos pensar para poder manejar. Es algo que nos sale automáticamente. Podemos manejar con una sola mano, hasta escuchando música, hablando por teléfono y conversando con alguien que viaje con nosotros. Este es el momento cuando podemos considerar que hemos aprendido. Este es el objetivo a lograr al aprender cualquier habilidad.

Ahora que te presenté este modelo quiero reflexionar sobre dos puntos:

1. No sabemos lo que no sabemos. Como ya dije, cuando estamos en la incompetencia inconsciente, no sólo que no sabemos sino que no sabemos que no sabemos. ¿Cómo podemos entonces aprender algo nuevo si ni siquiera somos conscientes de que necesitamos aprenderlo?

Una herramienta importante es el feedback personal. Si pedimos feedback (o también llamada retroalimentación) a otras personas, podemos tener otra perspectiva sobre qué necesitamos aprender.

Al preguntar a otros podemos tener una perspectiva más clara de aquellos aspectos que necesitamos mejorar. Estos aspectos pueden no ser claros para nosotros ya que estamos enceguecidos por la incompetencia inconsciente.

Si no sabés cómo pedir feedback a otros podés leer la siguiente nota

Otra manera de salir de la incompetencia inconsciente es estar abierto a aprender cosas nuevas, cosas fuera de lo tradicional. Si aprendemos algo poco común para nosotros, vamos a abrirnos a nuevas experiencias y ampliar nuestra zona de conocimiento.

2. No aprendemos algo hasta que lo convertimos en un hábito. Muchas personas consideran que aprendemos algo cuando estamos en el paso 3. Sin embargo esto no es suficiente. Es necesario practicarlo hasta que se convierta en un hábito y lleguemos al paso 4.

Supongamos que cuando pediste feedback varias personas te dijeron que uno de tus defectos es que te cuesta contradecir a los demás.

Luego de pensarlo tranquilamente te diste cuenta que te cuesta mucho confrontar y decidiste aprender esta habilidad dado que te está limitando en tu crecimiento profesional. Para aprenderla decidiste tomar un curso de confrontación, así como también observar a otras personas que tienen adquirida esta habilidad.

Una vez que hayas aprendido a confrontar va a ser necesario practicarlo una y otra vez hasta que se convierta en un hábito. Es probable que en el proceso te equivoques y por momentos sigas evitando la confrontación.

Es necesario perseverar y seguir adelante aplicando los conocimientos aprendidos hasta que puedas realizar la tarea de manera automática, sin esfuerzo. Adquirir un nuevo hábito suele llevar entre 30 y 90 días de aplicación, dependiendo de la habilidad que se trate. Durante ese tiempo vas a tener que estar dispuesto a equivocarte.

Si te enfocás en estos principios de manera contínua vas a tener la posibilidad de mejorar permanentemente. Cuando esto ocurre tus resultados también van a mejorar.

Saludos
Martin

Como dijo Eric Hoffer: "en tiempos de cambio quienes aprenden heredarán la tierra".

El poder de las creencias



Como hablamos en notas anteriores, nuestras creencias ejercen un fuerte poder en nuestras vidas. 

Las mismas hacen que interpretemos la realidad de determinada manera. Afectan nuestra percepción, nuestra motivación, nuestras acciones y como consecuencia nuestros resultados.

Hoy quiero contarte una historia que ilustra el poder de las creencias:

Había un hombre que tenia una creencia muy fuerte. Creía que era un cadáver. Estaba totalmente convencido que era un cadáver. 

Todos sus conocidos y amigos trataban de convencerlo que estaba vivo, que no era un cadáver, pero su creencia era tan fuerte que nadie podía convencerlo de lo contrario. 

Finalmente, sus amigos lo convencen de ir a un psiquiatra para que tratara el problema. 

Cuando va al psiquiatra, el doctor le pregunta: “¿Así que te crees que sos un cadáver?”

Y él contesta: “¡Si! estoy seguro que soy un cadáver. Lo soy. No hay duda” 

Y el psiquiatra le pregunta: “Y decime una cosa, ¿los cadáveres sangran?”

Y el le responde: “¡No, los cadáveres no sangran!  ¿Cómo van a sangrar? Es imposible que sangren porque están muertos”

En ese momento el psiquiatra toma una aguja y lo pincha en el brazo. Lo pincha fuerte como para que empiece a sangrar.

Cuando esta persona que se cree cadáver ve su sangre, se mira muy sorprendido, confuso, y después dice:

“¡Ohhhh noo! Estoy sangrando Estaba equivocado…………"

"¡Resulta que los cadáveres si sangran!"

¿Qué nos dice esta historia?

Cuando estamos fuertemente convencidos de algo, somos capaces de distorsionar nuestra percepción de manera tal que solo vemos aquello que confirma nuestra creencia.

Esta persona podía haber interpretado el hecho de que estaba sangrando como que no era un cadáver. Sin embargo, lo que hizo fue mantenerse firme en esa creencia desconfiar del hecho de que los cadáveres sangran, algo que resultaría ridículo para cualquier otra persona.

Sin embargo, en nuestra vida muchas veces distorsionamos nuestra realidad a causa de nuestras creencias limitantes. Y lo que ocurre es que muchas veces interpretamos la realidad de manera incorrecta. En esos casos nos estamos comportando de manera similar al hombre que se cree un cadáver.

Te propongo el siguiente ejercicio.

Cuando ocurra algo que pueda resultar negativo en tu vida preguntate: ¿qué otra posible interpretación existe de esto que sucedió?

Quizás puedas ver algo que tus creencias te habían estado impidiendo ver.

Por ejemplo, supongamos que tu jefe rechaza una propuesta que le hiciste. Anteriormente podrías haber pensado: "todos los jefes son iguales, no les interesa escuchar a su equipo". Quizás esta creencia te impedía seguir haciendo propuestas en el futuro.

Sin embargo, si estás abierto a nuevas interpretaciones, quizás puedas pensar en otras razones por las cuales tu jefe haya rechazado tu propuesta. Es posible que la propuesta necesite mejoras. Esta puede ser una excelente oportunidad de aprender y mejorar.

Puede ser también que hayas presentado la propuesta en un mal momento. Si este es el caso simplemente tenés que volver a hacerlo en una mejor oportunidad.

Buscá estar abierto a nuevas creencias que te ayuden a lograr tus objetivos. Y una vez que decidas cambiar tus creencias buscá evidencia de que estas creencias son verdad.

Saludos
Martin

El circo de la mariposa

Te invito a ver este corto llamado "El circo de la mariposa", que además de ser entretenido contiene poderosos mensajes sobre nuestro potencial como seres humanos:

Parte 1:



Parte 2:





Aquello que creamos que podemos hacer o no hacer va a hacer la diferencia en lo que realmente logremos. Como dijo Henry Ford: "tanto si crees que puedes hacer algo o si crees que no puedes, en ambos casos estás en lo cierto".

Saludos
Martin


¿"Yo creo mi vida" o "la vida me sucede"?


La actitud que tengas frente a lo que ocurre en tu vida va a hacer la diferencia entre tu éxito y fracaso.

También va a influir en cómo te sientas ya que nuestras emociones no dependen tanto de lo que sucede a nuestro alrededor sino de cómo lo interpretamos y cómo respondemos a lo que nos sucede. 

Según Bob Proctor, la actitud podría definirse como la combinación de tres cosas: nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. 

Existen dos actitudes bien diferenciadas frente a la vida: "Yo creo mi vida" y "La vida me sucede".

Aquellos que tengan la actitud "Yo creo mi vida" van a poder lograr mucho más que quienes tengan la actitud "La vida me sucede" y también van a disfrutar mucho más de la vida. 

Veamos las características de cada actitud.

1. Yo creo mi vida

Las personas que tienen esta actitud creen que son arquitectos de su propio destino. Creen que pueden lograr cualquier cosa que se propongan y actúan sin planificar excesivamente.

Si no logran algo después de intentarlo varias veces, saben que simplemente es cuestión de perseverancia y de seguir aprendiendo maneras de lograrlo.

Buscan continuamente nuevas maneras de hacer las cosas. Si algo no funciona una o varias veces prueban algo diferente, usan a otras personas exitosas como modelos de referencia y buscan continuamente salir de su zona cómoda.

Estas personas se hacen cargo de sus propios resultados. No culpan a las circunstancias si algo no sale como quieren. Ellos mismo se hacen responsables.

2. La vida me sucede

Estas personas tienen una actitud más pasiva. Muchas veces creen que sus resultados dependen más bien de circunstancias externas que de ellos mismos.

Actúan, pero si después de algunos intentos no logran lo que quieren, se desaniman fácilmente y empiezan a creer que no van a lograr su objetivo. La frustración los afecta mucho porque en el fondo están confirmando su creencia de que no pueden lograr su objetivo.

En general les cuesta salir de la zona cómoda. Les da miedo hacer algo diferente así que se aferran a lo que ya conocen. 

Cuando las cosas no funcionan se quejan, y culpan a las circunstancias, o sea a otras personas, al gobierno, al país, a la crisis, etc. 

Te pregunto: ¿cuál de estas actitudes predomina en tu vida? 

En muchas personas la actitud que predomina es la segunda. Quizás puedan tener por momentos la actitud 1. Sin embargo cuando se trata de objetivos ambiciosos que requieren perseverancia, si las cosas no salen se desaniman y optan por la actitud 2.

Es fácil tener una actitud positiva cuando se trata de objetivos que no requieren un desafío. Sin embargo, nuestros objetivos más ambiciosos son lo que más requieren que tengamos la actitud número uno. Es justamente la actitud la que nos ayuda a lograr nuestro objetivo.

Me gustaría que pienses en esto cuando algo no salga como esperabas y te comprometas a adoptar la actitud 1 pase lo que pase.

Para ayudarte a mantenerte en esta actitud en momentos difíciles, quiero presentarte otras notas relacionadas: 4 sugerencias para manejar la frustración4 sugerencias para manejar el rechazo y una historia sobre la perseverancia.

Saludos
Martin






Rechaza el rechazo!



Ya hemos hablado en notas anteriores sobre el rechazo. Para lograr nuestros objetivos ambiciosos vamos a tener que enfrentarlo, ya que el rechazo es parte natural de la vida. Lo experimentamos en cualquier momento que alguien no acepta una petición nuestra.

Como también hablamos, el rechazo es una cuestión de estadística. Algunas veces te van a decir que sí, y algunas veces te van a decir que no. No es más que una cuestión de probabilidad. Tenés que seguir pidiendo el tiempo necesario hasta conseguir un sí. 

Me gustaría presentar dos historias sobre el manejo del rechazo, y cómo aprender a tolerar esta emoción puede hacer que alcancemos grandes resultados.

Las mismas se encuentran en el libro "Los Principios del Éxito" de Jack Canfield:

1. 81 "no", 9 "sí" directos

Días antes de realizarse un seminario de Jack Canfield sobre auto estima y rendimiento máximo, una de las ex alumnas se ofreció voluntariamente a llamar a potenciales asistentes para ofrecerles venir al curso.

Se comprometió a hablar con 3 personas cada noche durante 30 días. De estas 90 llamadas, 9 personas se registraron en el seminario y 81 no lo hicieron.

Lo interesante fue el orden en que se anotaron: En las primeras 81 llamadas no logró ningún registro. Las 9 siguientes se apuntaron todas.

Tuvo un porcentaje de éxito de un 10% lo cual no está mal para una promoción por teléfono, pero las 9 inscripciones las consiguió en las últimas llamadas.

¿Qué hubiera pasado si hubiera abandonado luego de las 80 llamadas? y hubiera dicho: "esto no funciona. No vale la pena el esfuerzo. No se apunta nadie". 

Sin embargo, sabiendo que era una cuestión de estadística perseveró ante el rechazo y su perseverancia dio sus frutos.

2. Ignattuis Piazza

Cuando Ignattius era un joven quiropráctico recién diplomado, quiso abrir un consultorio en la zona de Monterrey, California, pero tuvo sus contratiempos.

Te presento la historia en el siguiente video:



Si te rechazan usá la misma estrategia que Ignattuis: Preguntate qué podés hacer diferente al resto y cómo podés obtener retroalimentación que te ayude a corregir tu plan de acción. Luego volvé a intentarlo.

Acostumbrate a que vas a encontrarte con muchos rechazos camino a tu objetivo. Es parte de la vida. Si podés ir más allá del rechazo vas a encontrar tu recompensa.

Y si te interesa conocer más sobre cómo manejar esta emoción te invito a bajar de manera gratuita un audio de casi una hora sobre cómo manejarlo. Para recibir el audio por correo electrónico ingresá tus datos aquí:


Saludos
Martin







6 pasos para una sesión de feedback exitosa


Ya hablamos de la importancia de dar retroalimentación. En una nota anterior presentamos 5 sugerencias para dar feedback constructivo

Hoy quiero presentarte una manera de estructurar la sesión de feedback en 6 pasos de manera que puedas maximizar el éxito de dicha sesión.

Los pasos son los siguientes:

1. Preparar

Las sesiones de feedback pueden ser momentos incómodos. Por este motivo resulta fundamental planificarlas. De lo contrario es probable que lo hagamos de manera inapropiada o incompleta.

Algunos puntos a tener en cuenta en la preparación son los siguientes:

a. Tener una razón de negocios para dar el feedback - El feedback debe darse debido a una razón clara y específica relacionada con los resultados de la empresa. Por ejemplo, "según x reporte tu performance disminuyó en un 40% en el último cuatrimestre" es más específico y claro que "últimamente no te desempeñas muy bien". Pensá en una razón de negocio concreta, medible y objetiva para dar feedback.

b. Determinar el mejor momento y lugar - Para que la comunicación fluya de manera óptima el feedback debe darse en un espacio confidencial y en un momento donde los integrantes de la reunión puedan dialogar con comodidad y sin presiones de tiempo. Te sugiero pensar en esto por anticipado.

c. Hacer una lista de preguntas que necesitan ser contestadas - Dado que , como dijimos, este tipo de reuniones pueden resultar incómodas es conveniente preparar de antemano una lista de preguntas que necesitan ser contestadas así como de puntos que se deben hablar. Esto ayuda a que se pueda obtener toda la información necesaria.

2. Presentar

Es recomendable comenzar la sesión yendo directo al grano sin dar vueltas. Presentar primero que nada la razón de negocios por la que se da el feedback. Ofrecer ejemplos específicos del comportamiento que se desea corregir, cómo impacta en el negocio y qué otras consecuencias puede tener en el futuro.

Describir siempre sobre datos objetivos o sobre nuestra percepción. No hacer juicios de valor.

3. Escuchar

Escuchar lo que el receptor del feedback tiene para decir. Tomar en cuenta su perspectiva y tomar nota sobre lo que dice. Escuchar de manera activa sin interrumpir.

4. Continuar el diálogo

Considerar la perspectiva que el receptor haya presentado poniéndose en su lugar, escuchándose el uno al otro y manteniendo una conversación sobre todo lo sucedido. El objetivo de esta etapa es que cada uno entienda el punto del otro. Sólo cuando esto sucede es momento de pasar al paso siguiente.

5. Establecer un plan de acción

Buscar soluciones con las cuales los dos estén de acuerdo. Tener en cuenta las dos perspectivas. Buscar una manera de aprender de los errores para que la próxima vez no ocurra lo mismo. Establecer una fecha de seguimiento para verificar que se haya cumplido el plan de acción.

6. Agradecer

Agradecer a la persona por su actitud, y reforzarla con algún comentario positivo y que transmita confianza. Por ejemplo, se podría concluir la sesión diciendo: "siempre hiciste un trabajo excelente así que tengo absoluta confianza en que va a seguir siendo así".

Si seguís estos pasos es probable que puedas aprovechar al máximo la sesión de feedback, haciendo que realmente sea una experiencia de crecimiento, aprendizaje y mejora continua.

Saludos
Martin