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15 creencias potenciadoras para ser efectivo al buscar empleo

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Ya hablamos en una nota anterior sobre las creencias limitantes y el efecto que pueden tener en nuestro estado emocional y en nuestras acciones. Henry Ford dijo: Tanto si creés que podés hacer algo como si no, estás en lo cierto. Esto es verdad dado que si no creemos que podemos lograr algo difícilmente lo intentemos. 
Las creencias limitantes nos hunden en la pasividad. Y por más que nos esforcemos por realizar acciones, nuestras creencias limitantes van a disminuir nuestra eficacia. Realizar acciones mientras tenemos creencias limitantes es como presionar el acelerador de un auto mientras tenemos el freno de mano puesto. Difícilmente nos movamos y si nos movemos vamos a hacerlo con dificultad.
Por supuesto que esta acción limitada o poco efectiva tiene un efecto en nuestros resultados. Cuando esto sucede en general terminamos culpando a las circunstancias externas, ya sea el mercado, la economía, las empresas, los selectores, etc. Sin embargo, la respuesta está dentro de nosotros. Esto puede ser difícil de reconocer pero lo bueno es que al saberlo podemos hacer algo al respecto.
Ya hablé anteriormente sobre cómo cambiar tus creencias limitantes. Lo que quiero hoy es presentarte 15 creencias potenciadoras, las cuales si lográs incorporarlas te van a ayudar a aumentar tu confianza y expresarte con convicción ya sea en una entrevista o en cualquier otro objetivo que tengas.

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Aquí te presento las creencias: 
  • Yo puedo crear valor donde quiera que trabaje
  • Yo tengo la capacidad de enfrentar y superar cualquier desafío
  • Yo tengo habilidades únicas como persona y como profesional
  • Yo soy un líder
  • Yo tengo poder de influencia en las personas
  • Yo estoy a cargo de mis decisiones y emociones
  • En cada momento de mi vida voy a crear algo positivo y valioso
  • Yo merezco un trabajo desafiante que explote al máximo mis capacidades
  • Tengo infinito potencial para desarrollar y explotar
  • Tengo talentos y fortalezas que me hacen único como persona
  • Si aún no tengo trabajo es porque estoy en proceso de lograrlo. Estoy en proceso de aprender la estrategia correcta.
  • Tengo un estado emocional poderoso dentro de mí al que puedo acceder en cualquier momento
  • Si en algún momento no logro algo voy a tomarlo como una experiencia de aprendizaje que necesito atravesar para lograr mi objetivo próximamente
  • No existe el fracaso. Toda experiencia me da información para mejorar.
  • Yo soy una causa en este mundo no un efecto. Yo hago que las cosas sucedan.

¿Cómo podemos incorporar estas creencias?

Para incorporar estas creencias no alcanza con leerlas una vez. Debemos repetirlas reiteradamente. Pero más importante que la repetición es la emoción. Te propongo que cada día te tomes un momento para repetir estas creencias y sentir cómo te sentirías si creyeras que son 100% ciertas. Repetilas una por una sintiendo la emoción de todo lo que podrías lograr si la incorporaras. Es la emoción la que va a ayudarte a incorporar estas creencias.
Es probable que en el proceso surjan voces que te digan cosas como “pero esto no es verdad”, “no sos tan bueno como decís”, etc. Estas voces son el resultado de tu antiguo condicionamiento. No te resistas a ellas, simplemente dejalas pasar. Si se vuelven muy insistentes podés silenciarlas usando las técnicas que te presentamos en esta nota.
Algo muy interesante de las creencias es que ni siquiera importa si son verdad o no. Lo que importa es qué tanto las creas. ¿Te ocurrió alguna vez que creíste algo que te puso furioso y después te diste cuenta que no era verdad? Por más que no haya sido verdad, por un momento lo creíste y te afectó de todas maneras. Es hora de aprovechar esto pero en el sentido inverso.
Una vez que incorpores estas creencias te vas a sentir diferente. Poco a poco una mayor confianza te va a inundar, y como consecuencia de esto tus acciones van a cambiar y por lo tanto los resultados.
No estoy diciendo que este sea tu único cambio necesario. Decir esto sería irreal. Es probable que tengas que mejorar otros aspectos tales como tu capacidad de comunicarte efectivamente, de influenciar a otros, de realizar una entrevista laboral exitosa, etc. Estas habilidades son importantes también. Sin embargo, todo comienza con una psicología positiva, dado que si no la tenemos no nos vamos a encargar del resto de las cosas tampoco.
Espero puedas ponerlo en práctica y te deseo mucho éxito desde ya!
Saludos
Martin

¿Qué creencias te limitan en tu trabajo?

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Ya hablamos en otra nota del poder de las creencias. Una creencia es la percepción de certeza hacia algo. Aquello que creemos con convicción se vuelve parte de nuestra realidad. Las creencias afectan nuestra percepción, nuestra interpretación de la realidad, nuestras acciones y por lo tanto nuestros resultados. Por esta razón es tan importante identificar y cambiar aquellas creencias que nos limitan.
Esto aplica también en el ámbito laboral. Muchas veces nos esforzamos por buscar un trabajo, enfocándonos principalmente en mejorar nuestro CV o aprendiendo técnicas para defendernos en una entrevista. Si bien estos aspectos son importantes, nuestras limitaciones mentales auto impuestas también juegan un rol muy importante en el proceso de encontrar trabajo. Si pasamos esto por alto, nuestros resultados pueden no ser los esperados.
Por ese motivo quiero hacerte la siguiente pregunta: ¿qué creencias te limitan en tu trabajo o en tu búsqueda laboral?
Me gustaría que te tomes un momento para pensar las respuestas con tranquilidad. Aquí te presento algunos ejemplos de creencias limitantes relacionadas con el trabajo:
  • "No puedo tener un puesto de gerente"
  • "No puedo conseguir un trabajo mejor porque existen personas más capacitadas que yo en el mercado"
  • "Siempre me va mal en las entrevistas"
  • "No soy bueno para trabajar en equipo"
  • "No puedo ganar dinero haciendo lo que me gusta"
  • "Solamente puedo trabajar en x posición en x rubro"
  • "No puedo tener el trabajo que busco porque no tengo un título profesional"
  • "No puedo tener el trabajo que quiero porque ya estoy viejo"
Quizás hayas notado las palabras "no puedo", "siempre", "solamente" y "no soy bueno". Cuando usamos estas palabras es posible que estemos frente a una creencia falsa.
Dichas creencias limitan enormemente nuestras acciones. Nos hunden en la pasividad. Como consecuencia de eso nuestros resultados están muy lejos de lo que podrían ser. Dado que estos resultados mediocres confirman nuestra creencia limitante, la misma se vuelve gradualmente una profecía auto cumplida y el círculo vicioso es cada vez más fuerte hasta que se vuelve parte de nuestra realidad cotidiana. Es en este momento en el que las creencias se convierten en "anteojos mentales" con los cuales percibimos la realidad.
Es hora de superar estas creencias y para eso quiero darte algunas sugerencias:

1. Definir un plan de acción que desafíe cada creencia

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Si las creencias nos generan pasividad debemos ponernos en acción. Pensá por un minuto la respuesta a estas preguntas:
  • ¿Qué haría si por un momento no creyera que esta creencia es verdad?
  • ¿Qué haría si supera que es imposible fracasar?
La respuesta a estas preguntas nos da una idea de las acciones que debés llevar adelante. 
Por ejemplo, supongamos que tenés la creencia de que tu jefe no va a aceptar una propuesta que le hagas. Si pensaras que la creencia no es verdad seguro que irías y le harías la propuesta. Ponete entonces en acción. Buscá la mejor manera y el mejor momento de hacerlo y ¡hablá con tu jefe!. Para ser más efectivo a la hora de hacer la propuesta podés ayudarte con la siguiente nota: 7 sugerencias para hacer pedidos efectivos.
Acordate entonces de pensar en qué harías si creyeras que podés lograrlo. Luego simplemente hacelo. La acción es un componente fundamental del éxito.

2. Buscar evidencia de que mi creencia es falsa

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Según Bob Proctor, autor del libro Tu naciste rico, nuestro sistema de creencias se basa en la evaluación que hacemos sobre un evento. Cuanto más evaluamos y cuestionamos algo más probable va a ser que podamos cambiar nuestra manera de verlo. 
Supongamos que la creencia que tenemos es "no puedo tener un trabajo de gerente sin tener un título". Buscá desafiar esta creencia como si fueras un crítico:
  • ¿Existe alguna persona que tenga un título de gerente sin tener un título profesional?
  • ¿Cómo lo hizo esta persona?
  • ¿Si alguien lo hizo, cómo puedo hacerlo yo?
Cuanto más evidencia encuentres que desafíe la creencia menos vas a creer en ella. Aquellas personas que encuentres podrán ser tu modelo de referencia para aprender y cambiar esta creencia más rápido aún.

3. Crear nuevas creencias potenciadoras

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Las creencias fueron construidas en el pasado, de acuerdo a nuestra educación, mandatos familiares, la cultura, experiencias repetitivas, etc. Si de chico nos decían algo lo creíamos sin cuestionarlo aunque no fuera verdad, dado que en ese momentos no teníamos los recursos para decidir por nosotros mismo si creer en eso o no.
Sin embargo, hoy en día podemos crear nuestras propias creencias. Podemos decidir si queremos seguir creyendo en aquello que hasta ahora creímos. Para eso te sugiero que revises una a una tus creencias y te preguntes si vale la pena seguir creyendo que es verdad. Podés hacerte las siguientes preguntas:
  • ¿En quién te convertirías en 5 o 10 años si seguís con esa creencia?
  • ¿Cómo sería tu futuro si la cambiaras?
La respuesta a estas preguntas va a motivarte a hacer un cambio. Una vez que decidas cambiar dichas creencias, hacé una lista de otras nuevas creencias que te gustaría tener, y leelas cada día hasta que puedas incorporarlas.

4. Formular preguntas efectivas

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Nuestra mente se comporta como una máquina que responde aquellas preguntas que le hacemos. Para usar esto a nuestro favor debemos formular preguntas efectivas, preguntas que nos ayuden a encontrar soluciones y a superar nuestras creencias limitantes.
A partir de una creencia limitante podemos formular una serie de preguntas efectivas que nos ayuden a encontrar nuevos recursos para cambiar dicha creencia. Esto lo fuimos haciendo en las sugerencias anteriores.
Si la creencia es "no puedo tener un puesto de gerente" algunas preguntas que puedo hacerme son: ¿qué puedo hacer para tener un puesto de gerente? ¿cual es la mejor manera de convertirme en un gerente? Al hacer estas preguntas nuestra mente va a salir de la limitación y buscar opciones. Para que esto funcione debemos acompañar la pregunta de una imagen atractiva de éxito. Si dicha imagen resulta suficientemente atractiva, nuestra mente va a trabajar en alcanzarlo. Tené un lapiz y papel a mano y cada vez que se te ocurra una idea anotala por más absurda que parezca. Una vez que tengas un número considerable de respuestas, tomate un momento para priorizarlas y ponerte en acción.
Cambiar nuestras limitaciones puede requerir tiempo y esfuerzo, pero la recompensa vale la pena dicho esfuerzo. Requiere cambiar nuestra manera de pensar, sentir y actuar por tiempo suficiente como para que se convierta en un nuevo hábito. Una vez que lo hayamos hecho nos convertiremos en una nueva persona, en alguien más alineado con quien queremos ser.
Saludos
Martín 

Te presento nuestro nuevo sitio web

Hola,

Quiero invitarte a conocer nuestro nuevo sitio: www.integramasmas.com

En este enlace podrás encontrar todos nuestros productos y servicios en un solo lugar. También podrás ver las notas de este blog, el cual seguiremos actualizando.

¡Muchas gracias por acompañarnos en nuestro crecimiento!

Saludos
Martín

El poder de las creencias



Como hablamos en notas anteriores, nuestras creencias ejercen un fuerte poder en nuestras vidas. 

Las mismas hacen que interpretemos la realidad de determinada manera. Afectan nuestra percepción, nuestra motivación, nuestras acciones y como consecuencia nuestros resultados.

Hoy quiero contarte una historia que ilustra el poder de las creencias:

Había un hombre que tenia una creencia muy fuerte. Creía que era un cadáver. Estaba totalmente convencido que era un cadáver. 

Todos sus conocidos y amigos trataban de convencerlo que estaba vivo, que no era un cadáver, pero su creencia era tan fuerte que nadie podía convencerlo de lo contrario. 

Finalmente, sus amigos lo convencen de ir a un psiquiatra para que tratara el problema. 

Cuando va al psiquiatra, el doctor le pregunta: “¿Así que te crees que sos un cadáver?”

Y él contesta: “¡Si! estoy seguro que soy un cadáver. Lo soy. No hay duda” 

Y el psiquiatra le pregunta: “Y decime una cosa, ¿los cadáveres sangran?”

Y el le responde: “¡No, los cadáveres no sangran!  ¿Cómo van a sangrar? Es imposible que sangren porque están muertos”

En ese momento el psiquiatra toma una aguja y lo pincha en el brazo. Lo pincha fuerte como para que empiece a sangrar.

Cuando esta persona que se cree cadáver ve su sangre, se mira muy sorprendido, confuso, y después dice:

“¡Ohhhh noo! Estoy sangrando Estaba equivocado…………"

"¡Resulta que los cadáveres si sangran!"

¿Qué nos dice esta historia?

Cuando estamos fuertemente convencidos de algo, somos capaces de distorsionar nuestra percepción de manera tal que solo vemos aquello que confirma nuestra creencia.

Esta persona podía haber interpretado el hecho de que estaba sangrando como que no era un cadáver. Sin embargo, lo que hizo fue mantenerse firme en esa creencia desconfiar del hecho de que los cadáveres sangran, algo que resultaría ridículo para cualquier otra persona.

Sin embargo, en nuestra vida muchas veces distorsionamos nuestra realidad a causa de nuestras creencias limitantes. Y lo que ocurre es que muchas veces interpretamos la realidad de manera incorrecta. En esos casos nos estamos comportando de manera similar al hombre que se cree un cadáver.

Te propongo el siguiente ejercicio.

Cuando ocurra algo que pueda resultar negativo en tu vida preguntate: ¿qué otra posible interpretación existe de esto que sucedió?

Quizás puedas ver algo que tus creencias te habían estado impidiendo ver.

Por ejemplo, supongamos que tu jefe rechaza una propuesta que le hiciste. Anteriormente podrías haber pensado: "todos los jefes son iguales, no les interesa escuchar a su equipo". Quizás esta creencia te impedía seguir haciendo propuestas en el futuro.

Sin embargo, si estás abierto a nuevas interpretaciones, quizás puedas pensar en otras razones por las cuales tu jefe haya rechazado tu propuesta. Es posible que la propuesta necesite mejoras. Esta puede ser una excelente oportunidad de aprender y mejorar.

Puede ser también que hayas presentado la propuesta en un mal momento. Si este es el caso simplemente tenés que volver a hacerlo en una mejor oportunidad.

Buscá estar abierto a nuevas creencias que te ayuden a lograr tus objetivos. Y una vez que decidas cambiar tus creencias buscá evidencia de que estas creencias son verdad.

Saludos
Martin

Cree y actúa como si fuera imposible fracasar

Queremos compartir un video más del gran conferencista y motivador Les Brown. 

En este video, Les nos ayuda a creer en nosotros mismos, y a tener la confianza para lograr aquellas cosas que en principio pueden parecernos imposibles.


La actitud que nos enseña a tener Les es la que tuvieron aquellos grandes maestros y quienes lograron cosas que no se habían logrado antes y que la mayoría de las personas consideraba imposible.


Te dejamos con el video:



Ahora me gustaría pedirte que realices el ejercicio, que pienses en un objetivo ambicioso que tengas y que te repitas la frase: "es posible". Que crees una imagen positiva en tu mente donde ya has logrado ese objetivo.


Que busques personas que lo hayan logrado y pienses que si estas personas ya lo hicieron, es posible hacerlo.


Que aprendas lo más posible y luego actúes, y vayas por tu sueño.


Y recuerda en todo momento que si no lograste algo aún, no es porque no puedas sino porque aún no descubriste cómo hacerlo.


Para ver mas notas de Les Brown haz click aqui


Saludos!
Martín

¿Cuantas veces al día decimos no puedo?

Te invitamos a hacer el siguiente ejercicio. Toma una semana cualquiera de tu vida o incluso un día y está atento a cada vez que digas la frase “no puedo”. Cada vez que lo hagas anotalo en un cuaderno, junto con aquello que dijiste que no podías hacer.
¿Cuántas veces lo dijiste?
Cada vez que decimos que no podemos hacer algo estamos señalando un objetivo y poniéndolo fuera de nuestro alcance. Según la programación neuro lingüística (PNL), el lenguaje que usamos ejerce una fuerte influencia sobre nosotros. Si decimos que no podemos hacer algo nos estamos limitando, estamos coartando nuestras posibilidades de acción y atentando contra nuestra auto estima.
Como seres humanos tenemos infinito potencial. No es que no podamos hacerlo. Es un problema de percepción, o un hábito negativo, pero no es un problema de potencial.
Pero entonces ¿porqué tenemos este hábito de decir no puedo?
A veces usamos la palabra no puedo como sinónimo de otras cosas. Decimos no puedo en vez de:
  • no me animo
  • temo fracasar
  • temo las consecuencias
  • no sé cómo hacerlo
  • requiere mucho esfuerzo
  • no quiero sentirme incómodo
La verdadera razón no es que no podamos sino que por determinada razón decidimos no hacerlo.
Para encontrar la verdadera razón detrás del no puedo, podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿qué me impide hacerlo?
Es interesante encontrar la verdadera intención por la cual decimos no puedo para que nos dé mas pistas sobre cómo podemos lograr nuestro objetivo. Te invitamos entonces a que revises tu lista de aquellas cosas que dijiste que no podías, y que encuentres la verdadera razón por la que decidiste no hacerlo.
Si por ejemplo dijiste: “no puedo conseguir un trabajo donde me paguen el doble de mi salario actual”, podés preguntarte, “¿qué me lo impide?”. Una respuesta puede ser que no estas capacitado. Si es verdad que no estás capacitado entonces lo único que necesitas es capacitarte. Eso es muy distinto a decir que no podes.
Esto te va a dar más información sobre cómo podes lograr tu objetivo y te va a permitir estar más en control de tus acciones y resultados.
Nos despedimos con un video relacionado con el tema. Nunca dejes que alguien te diga que no podes hacer algo:

Para obtener mas información sobre como aumentar la confianza en vos mismo y vencer tus limitaciones, podes acceder a nuestro audio curso aquí

¿“Ver para creer” o “Creer para ver”?

¿Alguna vez escuchaste la frase “hay que ver para creer”? Voy a comentar algo sobre esa frase que dijo Sean Stephenson y que me parece muy interesante sobre esta frase. Lo que dice Sean es que esta frase es una gran mentira. Es una de las mentiras más grandes que existen!

¿Pero porque?

Porque según Sean la frase es al revés, no se trata de ver para creer sino de creer para ver. El hecho de que veamos algo no necesariamente quiere decir que tengamos que creerlo. Hasta nuestros sentidos a veces nos engañan.

Te voy a poner un ejemplo. ¿Escuchaste alguna vez alguien que tenga anorexia? La anorexia es un trastorno del comportamiento alimenticio, y se caracteriza por la perdida de peso, producida en general por la decisión de adelgazar. Es más común en las mujeres y adolescentes.

Si conoces una persona que tenga esta enfermedad vas a ver que por más que pueden ser muy delgadas, se ven a si mismas gordas. Vos podes preguntarle a una chica anoréxica cómo se siente con su cuerpo y puede decirte que se ve gorda por más que pueda estar pesando 40 kilos o menos.

No es que sea gorda sino que se cree gorda y la creencia en que es gorda afecta la manera en que se ve a mi misma. Su realidad es que es gorda por más que no lo sea. Ella tiene la creencia que es gorda y todos sus comportamientos van a ser consistentes con la creencia.

Este es un ejemplo de que nuestras creencias afectan lo que vemos. Por eso pienso que “creer para ver” es más adecuado en muchos casos que “ver para creer”.

Dicho esto, te invito a que revises tus creencias, busques aquellas creencias que puedan estarte limitando y te preguntes cómo estas creencias pueden estarte impidiendo ver la realidad que querés crear en tu vida.

Re encuadre de creencias “causa y efecto”

Como hemos visto en discusiones anteriores, nuestras creencias influyen en los resultados en nuestra vida. Un tipo de creencias limitantes, según la PNL, son aquellas creencias de tipo causa y efecto. Estas creencias son aquellas del tipo “A causa B”. En general A es una circunstancia y la creencia es que esta circunstancia A lleva a otra circunstancia B. Esta relación de causa y efecto entre A y B muchas veces no es del todo correcta y en general la construimos sin considerar muchos factores.

La idea del reencuadre es considerar nueva información que no tuvimos en cuenta previamente, y que esto nos permita generar nuevas posibilidades de pensar y actuar.

Un ejemplo de creencia causa y efecto puede ser la siguiente: “no consigo trabajo porque no estoy capacitado”. Llevándolo a una relación de causa y efecto, la causa A sería “no estoy capacitado”. El efecto de esto, o sea B, sería “no consigo trabajo”. En otras palabras, según esta creencia, el hecho de no estar capacitado es la causa de que no consiga trabajo.

El re encuadre de creencias consiste en hacernos preguntas que nos permitan abrirnos a nuevas posibilidades de lograr nuestros objetivos, que en este caso es “conseguir un trabajo”. Veamos algunas formas de re encuadrar esta creencia limitante:

1. Cambiar la causa: Si fuera verdad que la causa de mi falta de trabajo es la ausencia de capacitación, lo primero que puedo preguntarme es: ¿cómo puedo capacitarme? o ¿cuál es la mejor manera de capacitarme? ¿Qué capacitación necesito exactamente?

2. Reencuadrar la causa: Es posible que la falta de capacitación no sea la causa real del hecho que no tenga trabajo. ¿Cómo llego a la conclusión de que no consigo trabajo porque no estoy capacitado? ¿Qué evidencia tengo para establecer esta relación? ¿Qué otras causas pueden existir para que no consiga trabajo?

3. Información específica sobre el efecto: ¿Cómo exactamente no consigo trabajo? ¿En qué etapa del proceso me afecta no estar capacitado? ¿No me llaman para una entrevista? ¿No clasifico para una etapa posterior? El encontrar el momento específico puede ayudarme también a identificar nuevas causas u otras maneras de capacitarme.

5. Reencuadrar el efecto: Es posible que no consiga determinado tipo de trabajo con el nivel de capacitación que tengo, pero ¿qué trabajo puedo conseguir con mi nivel de capacitación actual?

6. Generalización: ¿Será que el 100% de las veces que alguien no está capacitado pasa el resto de su vida sin conseguir trabajo? Para desafiar la relación de causa y efecto puedo buscar un contra ejemplo que me ayude a darme cuenta que esta relación no ocurre siempre.

7. Enfocarse en el futuro: ¿qué pasaría si sigo sin conseguir trabajo el los próximos 10 años?

Te invitamos a que identifiques tus creencias limitantes de causa y efecto y luego tomes un tiempo para responder cada una de estas preguntas. Seguramente te ayudarán a pensar de manera diferente sobre la manera de lograr tus objetivos.

Las Creencias







Que es una creencia? Es la convicción o la certeza que tenemos sobre algo.
El origen de las creencias proviene de muchas fuentes:
  • la educación, 
  • la cultura, 
  • la comunidad, 
  • el entorno, 
  • los mandatos, 
  • la tradición, 
  • experiencias vividas,
  • experiencias repetitivas, 
  • traumas del pasado, etc.

Las creencias se construyen a partir de conclusiones que vamos sacando de las diferentes experiencias que vivenciamos en el mundo, y tienen un gran poder en nuestras vidas:


  • Interpretamos los hechos según nuestras creencias. 
  • Percibimos el afuera según nuestras creencias. 
  • Realizamos acciones según nuestras creencias.
  • Condicionamos los resultados según nuestras creencias.
  • Nos motivamos a hacer determinadas cosas según nuestras creencias.

En definitiva, las creencias dan forma a todo lo que hacemos a lo largo de nuestra vida. Frente a un hecho determinado, distintas personas interpretan cosas diferentes según sus paradigmas. Cada uno le brinda un significado positivo o negativo de acuerdo a esas creencias que se van formando.

Por ejemplo, el hecho de que nuestro jefe rechace una propuesta que le hagamos puede tener distintas interpretaciones:
  1. Quien crea que su jefe es un enemigo, podrá interpretarlo como que éste está intentando evitar que la persona crezca o se desarrolle como profesional. 
  2. Quien vea a su jefe como alguien que quiere ayudarlo a crecer profesionalmente lo verá como una oportunidad de mejora. Probablemente le pregunte qué cosas no le gustaron de su propuesta y trabajará para mejorarlas. 
Frente al mismo evento, distintas personas reaccionan de manera diferente según las creencias que tengan.



La naturaleza nos provee de un ejemplo que nos ilustra la forma en que nuestras creencias limitan nuestra visión de las cosas:

"Una rana verá casi todo lo que quede en su entorno inmediato, pero solo interpretará como alimento las cosas que se muevan, y tengan una forma y configuración determinadas. Esta es una manera muy eficaz de proveer a la rana de alimentos como pueden ser las moscas. Sin embargo, como sólo los objetos negros en movimiento son reconocidos como alimentos, una rana se morirá de hambre en una caja cerrada llena de moscas muertas”
En ocasiones nos comportamos como una rana en una caja sin ver las oportunidades que tenemos frente a nosotros para lograr nuestros objetivos.


Te invitamos a pensar en las creencias que te pueden estar limitando; a pensar en aquellas cosas que estás absolutamente seguro que deben ser de determinada manera:
  • ¿Que pasaría si eso cambiara? 
  • ¿Qué otras opciones puedo encontrar? Esto no quiere decir que tengamos que cambiar todo aquello de lo que estamos seguros, pero por lo menos resulta interesante hacerse la pregunta... 
  • Cuando obtenemos un resultado negativo, podemos preguntarnos, ¿Qué posibilidades no he considerado? ¿Qué podría hacer distinto la próxima vez? 
  • ¿Existe alguna persona que haya logrado lo que yo quiero hacer? ¿Cómo actúa esta persona? 
Las respuestas a estas preguntas pueden ayudar poco a poco a cambiar nuestras creencias, acciones y resultados. Exitos!!