Rechaza el rechazo!
Ya hemos hablado en notas anteriores sobre el rechazo. Para lograr nuestros objetivos ambiciosos vamos a tener que enfrentarlo, ya que el rechazo es parte natural de la vida. Lo experimentamos en cualquier momento que alguien no acepta una petición nuestra.
Como también hablamos, el rechazo es una cuestión de estadística. Algunas veces te van a decir que sí, y algunas veces te van a decir que no. No es más que una cuestión de probabilidad. Tenés que seguir pidiendo el tiempo necesario hasta conseguir un sí.
Me gustaría presentar dos historias sobre el manejo del rechazo, y cómo aprender a tolerar esta emoción puede hacer que alcancemos grandes resultados.
Las mismas se encuentran en el libro "Los Principios del Éxito" de Jack Canfield:
1. 81 "no", 9 "sí" directos
Días antes de realizarse un seminario de Jack Canfield sobre auto estima y rendimiento máximo, una de las ex alumnas se ofreció voluntariamente a llamar a potenciales asistentes para ofrecerles venir al curso.
Se comprometió a hablar con 3 personas cada noche durante 30 días. De estas 90 llamadas, 9 personas se registraron en el seminario y 81 no lo hicieron.
Lo interesante fue el orden en que se anotaron: En las primeras 81 llamadas no logró ningún registro. Las 9 siguientes se apuntaron todas.
Tuvo un porcentaje de éxito de un 10% lo cual no está mal para una promoción por teléfono, pero las 9 inscripciones las consiguió en las últimas llamadas.
¿Qué hubiera pasado si hubiera abandonado luego de las 80 llamadas? y hubiera dicho: "esto no funciona. No vale la pena el esfuerzo. No se apunta nadie".
Sin embargo, sabiendo que era una cuestión de estadística perseveró ante el rechazo y su perseverancia dio sus frutos.
2. Ignattuis Piazza
Cuando Ignattius era un joven quiropráctico recién diplomado, quiso abrir un consultorio en la zona de Monterrey, California, pero tuvo sus contratiempos.
Te presento la historia en el siguiente video:
Si te rechazan usá la misma estrategia que Ignattuis: Preguntate qué podés hacer diferente al resto y cómo podés obtener retroalimentación que te ayude a corregir tu plan de acción. Luego volvé a intentarlo.
Acostumbrate a que vas a encontrarte con muchos rechazos camino a tu objetivo. Es parte de la vida. Si podés ir más allá del rechazo vas a encontrar tu recompensa.
Y si te interesa conocer más sobre cómo manejar esta emoción te invito a bajar de manera gratuita un audio de casi una hora sobre cómo manejarlo. Para recibir el audio por correo electrónico ingresá tus datos aquí:
Saludos
Martin
6 pasos para una sesión de feedback exitosa
Ya hablamos de la importancia de dar retroalimentación. En una nota anterior presentamos 5 sugerencias para dar feedback constructivo.
Hoy quiero presentarte una manera de estructurar la sesión de feedback en 6 pasos de manera que puedas maximizar el éxito de dicha sesión.
Los pasos son los siguientes:
1. Preparar
Las sesiones de feedback pueden ser momentos incómodos. Por este motivo resulta fundamental planificarlas. De lo contrario es probable que lo hagamos de manera inapropiada o incompleta.
Algunos puntos a tener en cuenta en la preparación son los siguientes:
a. Tener una razón de negocios para dar el feedback - El feedback debe darse debido a una razón clara y específica relacionada con los resultados de la empresa. Por ejemplo, "según x reporte tu performance disminuyó en un 40% en el último cuatrimestre" es más específico y claro que "últimamente no te desempeñas muy bien". Pensá en una razón de negocio concreta, medible y objetiva para dar feedback.
b. Determinar el mejor momento y lugar - Para que la comunicación fluya de manera óptima el feedback debe darse en un espacio confidencial y en un momento donde los integrantes de la reunión puedan dialogar con comodidad y sin presiones de tiempo. Te sugiero pensar en esto por anticipado.
c. Hacer una lista de preguntas que necesitan ser contestadas - Dado que , como dijimos, este tipo de reuniones pueden resultar incómodas es conveniente preparar de antemano una lista de preguntas que necesitan ser contestadas así como de puntos que se deben hablar. Esto ayuda a que se pueda obtener toda la información necesaria.
2. Presentar
Es recomendable comenzar la sesión yendo directo al grano sin dar vueltas. Presentar primero que nada la razón de negocios por la que se da el feedback. Ofrecer ejemplos específicos del comportamiento que se desea corregir, cómo impacta en el negocio y qué otras consecuencias puede tener en el futuro.
Describir siempre sobre datos objetivos o sobre nuestra percepción. No hacer juicios de valor.
3. Escuchar
Escuchar lo que el receptor del feedback tiene para decir. Tomar en cuenta su perspectiva y tomar nota sobre lo que dice. Escuchar de manera activa sin interrumpir.
4. Continuar el diálogo
Considerar la perspectiva que el receptor haya presentado poniéndose en su lugar, escuchándose el uno al otro y manteniendo una conversación sobre todo lo sucedido. El objetivo de esta etapa es que cada uno entienda el punto del otro. Sólo cuando esto sucede es momento de pasar al paso siguiente.
5. Establecer un plan de acción
Buscar soluciones con las cuales los dos estén de acuerdo. Tener en cuenta las dos perspectivas. Buscar una manera de aprender de los errores para que la próxima vez no ocurra lo mismo. Establecer una fecha de seguimiento para verificar que se haya cumplido el plan de acción.
6. Agradecer
Agradecer a la persona por su actitud, y reforzarla con algún comentario positivo y que transmita confianza. Por ejemplo, se podría concluir la sesión diciendo: "siempre hiciste un trabajo excelente así que tengo absoluta confianza en que va a seguir siendo así".
Si seguís estos pasos es probable que puedas aprovechar al máximo la sesión de feedback, haciendo que realmente sea una experiencia de crecimiento, aprendizaje y mejora continua.
Saludos
Martin
Otra nota para mandarle a tu jefe: 6 características de los gerentes que dan feedback
Según el libro "Feedback toolkit, 16 herramientas para una mejor comunicación en el trabajo", existen ciertas características que distinguen a aquellos gerentes que tienen una buena relación con su equipo de aquellos que no la tienen.
Entre otras habilidades, estos gerentes que tienen una buena relación con sus colaboradores en general son buenos tanto dando como recibiendo feedback.
Aquí presento algunos puntos que según este autor hacen la diferencia.
1. Van y lo hacen sin excusas
Los gerentes exitosos no esperan a ser perfectos en dar feedback, simplemente van y lo hacen. Saben que es importante y se comprometen a hacerlo dejando de lado las excusas. Quizás de equivoquen algunas veces pero saben aprender de los errores y se vuelven mejores con la práctica.
2. Dan feedback de manera frecuente
Tampoco esperan a la evaluación de desempeño para dar feedback. Lo hacen de manera informal cada vez que la situación lo requiere. Están comprometidos a ayudar a sus empleados, entonces cada vez que surge la oportunidad no pueden dejar de hacerlo en ese mismo momento.
3. Se enfocan en el cliente
Enfocan su feedback hacia la mejora en el servicio al cliente, ya sea externo o interno. Este enfoque hace que las conversaciones estén orientadas a lo que es realmente importante y no en opiniones personales. Saben que están en el negocio para servir a los clientes, usuarios o al público y dan feedback con ese propósito en la mente.
4. Piden feedback a sus colaboradores
Los mejores gerentes no solamente dan feedback, sino que también lo piden a su equipo. La mayoría de las organizaciones están orientadas solamente a dar feedback en una dirección: desde el gerente a sus colaboradores. Estos gerentes van más allá de eso y piden feedback a su equipo. De esta manera están comunicando que también a ellos les interesa mejorar.
5. Encuentran la manera de flexibilizar los procesos
Algunas empresas son muy burocráticas y estructuradas. En este tipo de empresas pueden existir grandes dificultades para el rápido flujo de la comunicación. Cuando los sistemas formales no funcionan o son poco eficientes estos gerentes buscan atajos para que la comunicación y el feedback pueda fluir eficientemente.
6. Construyen los cimientos para una comunicación eficaz
Se dan cuenta que cuanto más alta sea la confianza en el equipo, más fácil es para las personas dar y recibir feedback. Crean maneras para que las personas interactúen, se conozcan y tengan confianza, de manera tal que las sesiones de feedback no sean reuniones entre extraños.
Si tenés personas a cargo me gustaría que puedas evaluarte en cada una de estas dimensiones, y te preguntes qué tanto tenés incorporadas estas habilidades. Estoy seguro que podés encontrar maneras de mejorar.
Si no tenés personal a cargo pero tenés un gerente, me gustaría que te preguntaras cómo podrías mejorar la relación y la comunicación con tu gerente y con el resto de tu equipo.
Si bien como colaboradores podemos tender a creer que no podemos hacer nada porque la responsabilidad es del gerente, esta es una manera limitada de ver las cosas que puede estarnos sirviendo de excusa para la inacción.
Hay mucho que podemos hacer como colaboradores. Por ejemplo, según el nivel en que nos encontremos podríamos comenzar pidiendo feedback, o sugiriendo tener reuniones periódicas de feedback entre el equipo.
Cualquier mejora va a ser un paso a una comunicación más efectiva y una mejor relación entre los miembros del equipo, lo cual va a impactar positivamente en los resultados
Saludos
Martin
¿Te paraliza el miedo?
Muchas veces en nuestra vida no avanzamos con nuestros objetivos porque sentimos miedo. El miedo es una emoción que produce un sentimiento en general desagradable y se presenta ante un posible peligro. Se trata de un mecanismo de defensa para evitar el dolor.
El miedo resulta útil en determinados contextos. En el libro La Inteligencia Emocional, Daniel Goleman cuenta una historia sobre un momento en el cual el miedo le salvó la vida.
Una noche se encontraba manejando por la carretera cuando comenzó una lluvia muy fuerte. La niebla era tan intensa que apenas se podía ver unos metros hacia adelante en la ruta. Entre la lluvia y la niebla Daniel empezó a temer no ver correctamente en la ruta y como consecuencia de ello tener un accidente. Esta emoción lo invadió a tal punto que tuvo que detener el auto.
Se quedó al costado de la carretera por unos minutos hasta que el cielo comenzó a aclarar. En ese momento retomó la marcha. Luego de avanzar unos metros observó que a lo lejos había habido un accidente. Varios autos habían chocado, probablemente debido a que la niebla impedía tener una buena visión.
Si no se hubiera detenido, probablemente no hubiera visto el choque a tiempo y hubiera chocado también. Podemos decir que en este caso el miedo le salvó la vida, dado que lo obligó a detenerse y por lo tanto a evitar un gran peligro.
En casos como este, sentir miedo nos resulta útil. Esta es la función positiva del miedo: ayudarnos a evitar posibles peligros.
Sin embargo, muchas veces el miedo puede dispararse dentro de nosotros debido a una falsa alarma. Es posible que no estemos frente a una verdadera amenaza, y que una percepción equivocada nos genere un miedo ficticio.
En este caso podemos quedar paralizados aún cuando no tengamos frente a nosotros un verdadero peligro.
Un ejemplo puede ser el siguiente: quiero conseguir un nuevo puesto de trabajo. Sin embargo no me animo a cambiar porque tengo miedo a que no me vaya bien en el nuevo puesto, a fracasar, a no adaptarme o a que me despidan.
Otro ejemplo: puedo querer hablar el público pero esto me da miedo porque temo ser rechazado, a que mi charla no guste y ser humillado.
O puedo querer abrir mi propio negocio, pero tengo miedo de que lo que ofrezco no sirva, y una vez más a que no me vaya bien y que mi proyecto sea un fracaso.
En estos ejemplos el miedo no ocurre una sola vez sino que se repite cuando queremos salir de nuestra zona cómoda, o sea cada vez que queremos avanzar hacia nuestro objetivo la aparente amenaza se presenta.
Este sentimiento de miedo está creado por imágenes y voces internas, por pensamientos, sentimientos y creencias limitantes que probablemente aprendimos en el pasado.
Quizás años atrás creímos que no teníamos suficiente potencial, que no éramos suficientemente buenos, que no era bueno arriesgar, o que es mejor ir a lo seguro. Quizás un fracaso anterior nos hace creer que podemos volver a fracasar en el futuro.
Si bien este miedo intenta protegernos, el problema es que impide que avancemos hacia nuestros objetivos más ambiciosos. Esto en el largo plazo termina siendo más perjudicial que si enfrentamos el miedo si seguimos adelante.
Como dice Anthony Robbins, el pasado no es igual al futuro a menos que nos quedemos viviendo en el pasado.
Que hayamos fracasado una, diez, o cien veces no quiere decir que vayamos a fracasar en nuestro próximo intento. En estos casos el miedo termina siendo una limitación.
Resulta entonces fundamental poder identificar nuestros miedos y darnos cuenta de cuáles de ellos están siendo una amenaza falsa o exagerada.
No vamos a dejar de escuchar el miedo. Esto sería ser inconscientes ante un posible peligro. Sin embargo, vamos a buscar la manera de minimizar el efecto del miedo y luego a enfrentarlo.
Te sugiero que hagas el siguiente ejercicio. Te recomiendo hacerlo en un momento de tranquilidad cuando estés relajado:
Primero que nada contestá las siguientes preguntas por escrito. Escribí lo más que puedas en cada respuesta:
- ¿Qué miedos tengo?
- ¿Qué voces y qué imágenes lo causan?
- ¿Cuál es el miedo más fuerte que surge?
- ¿Cuál creo que es la intención de estas voces e imágenes?
Luego de meditar las respuestas a las preguntas anteriores hacete las siguientes preguntas:
- ¿Qué precio estoy pagando por este miedo?
- ¿Qué me estoy perdiendo por sentirlo?
Una vez que tengas claro el precio que estás pagando es hora de que tomes la decisión de que el miedo no va a controlarte más.
Luego de eso buscá minimizar el efecto del miedo. Para eso trabajá en:
- Un plan de acción paso por paso que minimice el miedo
- Un plan B en caso que algo no salga como quieras
Por ejemplo, si tenés miedo a hablar en público porque tenés miedo a hacer el ridículo podés primero que nada tomar un curso de oratoria. Esto te va a permitir tener más habilidades. Luego, podés comenzar haciendo presentaciones a tus amigos y conocidos, poco a poco incrementando el número de asistentes hasta que puedas hacerlo con un público desconocido.
Esta es una manera de "negociar" con el miedo para que su efecto no sea tan intenso. Tené en cuenta que es probable que el miedo no desaparezca del todo hasta que lo enfrentes.
Una vez que hayas escuchado lo que el miedo tiene para decirte, y construido el plan ponete en acción y seguí adelante sin mirar atrás.
¡Te deseo mucho éxito!
Saludos
Martin
Este video muestra la importancia de mantener el foco en nuestros objetivos
Me gustaría pedirte que hagas la siguiente prueba.
El siguiente video muestra dos equipos, uno con cuatro personas vestidas de blanco y otro equipo con cuatro personas vestidas de negro. Cada equipo va a pasarle una pelota de basketball a otro integrante del mismo equipo.
El objetivo del ejercicio es que cuentes cuántas veces se pasan la pelota entre sí los integrantes del equipo blanco.
Tené en cuenta que los equipos se van a mezclar así que vas a tener que estar muy atento al equipo blanco ya que el equipo negro te va a distraer.
Cuando estés listo para hacer el ejercicio podés ver el video:
El siguiente video muestra dos equipos, uno con cuatro personas vestidas de blanco y otro equipo con cuatro personas vestidas de negro. Cada equipo va a pasarle una pelota de basketball a otro integrante del mismo equipo.
El objetivo del ejercicio es que cuentes cuántas veces se pasan la pelota entre sí los integrantes del equipo blanco.
Tené en cuenta que los equipos se van a mezclar así que vas a tener que estar muy atento al equipo blanco ya que el equipo negro te va a distraer.
Cuando estés listo para hacer el ejercicio podés ver el video:
Cuando termines de ver el video seguí leyendo.
La respuesta es trece pases pero ...
¿pudiste ver el oso que pasa bailando?
La mayoría de las personas no logran ver al oso la primera vez que ven el video. Si no lo viste volvé a verlo buscando ver al oso.
Quizás estás pensando que no lo viste porque no lo buscabas. El objetivo del ejercicio era contar la cantidad de pases que se hacían los integrantes del equipo blanco. Con ese objetivo en mente es probable que hayas pasado por alto todo lo que no era una pelota o que no tenía el color blanco.
Si bien eso era razonable para la consigna del ejercicio, esto nos deja una importante lección: gran parte de lo que tenemos en la vida frente a nosotros nos pasa desapercibido.
Según Joe Dispenza, autor del libro Evoluciona tu cerebro, solamente somos conscientes una parte muy pequeña de todo aquello que percibimos. Nuestro cerebro procesa 400 mil millones de bits de información por segundo pero sólo somos conscientes de 2 mil de esos bits.
La parte del cerebro que se encarga de decidir qué información se descarta y qué información se mantiene en nuestra consciencia es el sistema de activación reticular (SAR).
El SAR filtra la información y se queda con aquello que puede sernos útil.
Un ejemplo de esto es cuando estamos leyendo en una sala de espera. Para concentrarnos en la lectura llevamos nuestra atención al libro y dejamos de prestar atención al resto de los ruidos de la sala.
A partir de cierto momento nuestro cerebro bloquea todo estímulo externo para que podamos concentrarnos en lo que estamos leyendo. Sin embargo, cuando nos llega el turno y anuncian nuestro nombre somos capaces de escucharlo por más concentrados que estemos.
Lo que ocurrió en ese momento es que el SAR sabe que nuestro nombre es importante, y por eso se asegura que cuando lo escuche seamos conscientes de ello.
Otro ejemplo clásico ocurre cuando queremos comprar un auto nuevo. A partir del momento en que nos decidimos por un determinado modelo comenzamos a ver más autos de ese mismo modelo circulando por la calle. Dichos autos ya se encontraban ahí pero no los percibíamos porque no eran importantes para nosotros.
Ahora pensá en todo lo que querés lograr. Es posible que tus objetivos te estén pasando por alto igual que el oso en el video. Muchas personas tienen la creencia en que si queremos lograr algo debemos esforzarnos mucho. Sin embargo, muchas de las cosas que buscamos las tenemos frente a nosotros pero nuestro cerebro nos impide verlas.
No es extraño que si bien queremos lograr cosas, la mayoría del tiempo estamos enfocados en problemas que nos estresan, en excusas, en justificar por qué no podemos lograrlo o en estados de ánimo negativos. Hacer esto es igual a enfocarnos en la pelota cuando lo que realmente buscamos es el oso.
Lo bueno del SAR es que se puede re programar para que perciba información nueva. Lo que debemos hacer es enfocarnos regularmente en aquello que queremos lograr para que poco a poco el SAR aprenda que eso es importante para nosotros. Luego, cuando se nos presente una oportunidad, nuestro cerebro va a percibirla.
Te propongo entonces que hagas lo siguiente:
Este ejercicio, simple pero poderoso, te va a ayudar a empezar a percibir una nueva realidad, una realidad que antes pasaba desapercibida para tu mente.
Saludos
Martin
Quizás estás pensando que no lo viste porque no lo buscabas. El objetivo del ejercicio era contar la cantidad de pases que se hacían los integrantes del equipo blanco. Con ese objetivo en mente es probable que hayas pasado por alto todo lo que no era una pelota o que no tenía el color blanco.
Si bien eso era razonable para la consigna del ejercicio, esto nos deja una importante lección: gran parte de lo que tenemos en la vida frente a nosotros nos pasa desapercibido.
Según Joe Dispenza, autor del libro Evoluciona tu cerebro, solamente somos conscientes una parte muy pequeña de todo aquello que percibimos. Nuestro cerebro procesa 400 mil millones de bits de información por segundo pero sólo somos conscientes de 2 mil de esos bits.
La parte del cerebro que se encarga de decidir qué información se descarta y qué información se mantiene en nuestra consciencia es el sistema de activación reticular (SAR).
El SAR filtra la información y se queda con aquello que puede sernos útil.
Un ejemplo de esto es cuando estamos leyendo en una sala de espera. Para concentrarnos en la lectura llevamos nuestra atención al libro y dejamos de prestar atención al resto de los ruidos de la sala.
A partir de cierto momento nuestro cerebro bloquea todo estímulo externo para que podamos concentrarnos en lo que estamos leyendo. Sin embargo, cuando nos llega el turno y anuncian nuestro nombre somos capaces de escucharlo por más concentrados que estemos.
Lo que ocurrió en ese momento es que el SAR sabe que nuestro nombre es importante, y por eso se asegura que cuando lo escuche seamos conscientes de ello.
Otro ejemplo clásico ocurre cuando queremos comprar un auto nuevo. A partir del momento en que nos decidimos por un determinado modelo comenzamos a ver más autos de ese mismo modelo circulando por la calle. Dichos autos ya se encontraban ahí pero no los percibíamos porque no eran importantes para nosotros.
Ahora pensá en todo lo que querés lograr. Es posible que tus objetivos te estén pasando por alto igual que el oso en el video. Muchas personas tienen la creencia en que si queremos lograr algo debemos esforzarnos mucho. Sin embargo, muchas de las cosas que buscamos las tenemos frente a nosotros pero nuestro cerebro nos impide verlas.
No es extraño que si bien queremos lograr cosas, la mayoría del tiempo estamos enfocados en problemas que nos estresan, en excusas, en justificar por qué no podemos lograrlo o en estados de ánimo negativos. Hacer esto es igual a enfocarnos en la pelota cuando lo que realmente buscamos es el oso.
Lo bueno del SAR es que se puede re programar para que perciba información nueva. Lo que debemos hacer es enfocarnos regularmente en aquello que queremos lograr para que poco a poco el SAR aprenda que eso es importante para nosotros. Luego, cuando se nos presente una oportunidad, nuestro cerebro va a percibirla.
Te propongo entonces que hagas lo siguiente:
- Hacer una lista de los objetivos que te gustaría lograr de aquí a un año
- Llevar esa lista en un lugar donde puedas verlos todos los días
- Dedicar un rato a visualizarte, o sea imaginar en tu mente como si ya lo hubieras logrado
Este ejercicio, simple pero poderoso, te va a ayudar a empezar a percibir una nueva realidad, una realidad que antes pasaba desapercibida para tu mente.
Saludos
Martin
¿Te atreves a soñar?
Comparto este video, recomendado por David Alvarez, y creado por la empresa Inknowation.
Presenta un modelo muy interesante sobre cómo definir tu sueño y avanzar hacia él a pesar de los obstáculos.
Te dejo con el video:
Saludos
Martin
La máquina más poderosa es nuestra: el cerebro
Muchas veces no somos conscientes del poder de nuestro cerebro. Sin embargo, el mismo es mucho más potente que cualquier super computadora dado que procesa 100 billones de instrucciones por segundo.
Quiero presentarte un documental que muestra alguna de las sorprendentes funciones de nuestro cerebro que nos ayudan en nuestra supervivencia:
Espero que tanto este video como el resto de las notas que presentamos te ayuden a darte cuenta que los seres humanos tenemos un potencial ilimitado.
Si todavía no leíste nuestras notas llamadas "todo es posible", te invito a que puedas verlas aquí.
Saludos
Martin
Quiero presentarte un documental que muestra alguna de las sorprendentes funciones de nuestro cerebro que nos ayudan en nuestra supervivencia:
- Hacer que el tiempo pase más rápida o lentamente según sea necesario
- Indicarnos qué comer para maximizar nuestra nutrición en un momento dado
- Hacer uso óptimo de nuestra energía
- Mantener su temperatura correcta
- Salvarnos la vida en caso de emergencias
- Reparar células mientras dormimos
Espero que tanto este video como el resto de las notas que presentamos te ayuden a darte cuenta que los seres humanos tenemos un potencial ilimitado.
Si todavía no leíste nuestras notas llamadas "todo es posible", te invito a que puedas verlas aquí.
Saludos
Martin
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




